Cuando controlar se convierte en una forma de sentir seguridad
Controlar no siempre es simplemente una característica de personalidad. A veces es una forma aprendida de buscar seguridad, anticipar lo que podría salir mal o evitar aquello que sentimos que no podemos permitirnos. ¿Qué ocurre cuando esa manera de funcionar se convierte en parte de nuestra identidad y llega también a nuestra forma de liderar?