Sabrina Moreno

Cuando perderse es la brújula del alma

El llamado desde el desconcierto

«Todo lo que antes te movía ya no te sostiene.
Lo que antes encendía tu fuego ahora apenas calienta tus manos»

 

¿Y si la sensación de estar perdido fuera la llave que abre la puerta a tu propia renovación?

Perderse puede ser la punta del iceberg que te invita a ir a lo profundo, a bucear en el desconcierto, en la angustia de los “no sé” y en la apatía de los pensamientos.

Es ahí cuando todo puede cambiar: despedirte de tu pasado y dejar atrás a quien ya no eres. Puede ser la oportunidad de conectar con ese maravilloso buscador interno, con tu alquimista de liberación, de certeza y convicción.

El cruce hacia una nueva identidad

Transitar un camino que parece amargo y sin frutos por cosechar puede ser el inicio de descubrir que fuiste creado para brindar algo más; que eres un ser profundo, consciente y real.

Ese momento cúlmine, esa bisagra invisible, puede abrirte las puertas a un nuevo lugar dentro de ti, un espacio que te permita gestar tu nueva identidad.

Incluso el vacío existencial —que amarga el pensamiento y debilita los huesos— puede estar creando en ti una nueva perspectiva, un paradigma distinto o una misión que aún no imaginas.

El viaje hacia adentro

Perderse también es ir hacia adentro: calmar las aguas, escuchar tu silencio y oír la voz de tu ser, aquel que es tu sostén y, si lo permites, tu guía y maestro.

No desesperes. No huyas. No temas.
Cuando dejas de resistirte, la claridad se hace presente, tu alma te habla y el camino a seguir aparece.

No te rindas. El cansancio, el aislamiento, la desconexión y la falta de sentido son síntomas clásicos del nigredo, la primera fase de la alquimia del alma en la psicología junguiana: la muerte simbólica del ego tal como lo conocías.
Estás más cerca de lo que crees y más lejos de quien ya no eres.

Fluye, confía… y si necesitas apoyo, aquí estoy. Es parte de nuestro crecimiento y evolución. Si estás aquí y lo sientes, puedo acompañarte. Las almas no se encuentran por casualidad; caminan hacia quienes forman parte de su camino de despertar.

Con cariño,
Tu Coach y mentora,
Sabrina V. Moreno

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